Cuadros de Diego Rivera y Francisco Toledo, alfombras persas, salseras de plata: la lista de objetos que reclamó el fiscal Gertz a su familia política

PABLO FERRI

Mar 31, 2021

El máximo procurador exigió a su familia política la devolución de piezas artísticas por valor de 20 millones de pesos

El fiscal general de México, Alejandro Gertz, exigió cuadros, piezas de plata, alfombras persas y otros objetos valiosos, que consideraba que le pertenecían, a su familia política. Esta, que pretendía sacar a Alejandra Cuevas de la cárcel, consideraba estas devoluciones como parte de una negociación. Como ha informado EL PAÍS desde este lunes, Alejandra Cuevas es hija de Laura Morán, quien fue durante más de 40 años la pareja de Federico Gertz, hermano del fiscal. Cuevas está en prisión desde octubre de 2020 por el asesinato de Federico Gertz. El propio Alejandro Gertz denunció a las mujeres a la muerte de su hermano, en 2015. Según su versión, las mujeres dejaron de cuidar a su hermano enfermo, provocándole así la muerte.


La petición del fiscal ocurrió en octubre pasado, días antes de la detención de Cuevas en Ciudad de México, según los hijos de la mujer. Para Gertz, esta petición respondía en realidad a una devolución. Federico Gertz había custodiado estos objetos en vida y su hermano los reclamaba porque considera que forman parte del patrimonio familiar. En una llamada a finales de noviembre entre el fiscal y una de las hijas de Cuevas, que la segunda grabó a escondidas del primero, Gertz se refiere a los objetos: “Que hayamos tenido que recuperar lo que estuvieron sacando de las oficinas de mi hermano”... Entre las obras que reclamaba se encontraban piezas de Diego Rivera y Francisco Toledo y otros objetos cuyo valor ascendía a unos 20 millones de pesos.

En entrevista con EL PAÍS, el fiscal ha negado cualquier tipo de negociación con su familia política en el caso de Alejandra Cuevas: “Yo nunca he hecho una negociación para sacar de la cárcel a esa señora. Con esa claridad y esa contundencia”. Sobre la petición de las obras de arte a Morán, el fiscal ha dicho: “Yo no estoy ante un fiscal o un ministerio público. Los asuntos de fiscales y ministerios públicos se reducen frente a esas autoridades”.

Siempre según los hijos de Cuevas, el fiscal transmitió la petición de las obras de arte y demás objetos a través de una red de intermediarios, integrada por el abogado Fernando Díaz y el gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo. Esta petición se sumaba al cheque por tres millones y medio de pesos y la renuncia a la pensión de Laura Morán. Cuñados, Díaz y Del Mazo son cercanos a la familia política de Gertz.

Según Ana Paula Castillo y su hermano Gonzalo, hijos de Cuevas, Gertz les entregó una lista a través de los intermediarios, un “avalúo”, según le llaman ellos. El avalúo, del que EL PAÍS tiene copia, consta de decenas de objetos, entre ellos originales de Diego Rivera y Francisco Toledo, relojes centenarios, alfombras persas, juegos de té y salseras de plata... El valor total de los objetos roza los veinte millones de pesos.

El avalúo fue elaborado en 1984 y consta de tres rubros, “pinturas, artículos de plata Sterling .925 y objetos”. En este último se incluyen “porcelanas, cristalería, tapetes y relojes” entre otros enseres. El rubro más extenso es el de artículos de plata, con más de 50 piezas. El valor total de la plata requerida por Gertz asciende a 10.023.000 pesos. Después de la plata viene el rubro de porcelanas, cristalería y demás, por 6.250.000 pesos. Al final aparecen las pinturas, por 2.800.000 pesos.


Un reloj estilo Luis XV

Cuevas y sus hijos recibieron el avalúo el 12 de octubre de 2020, según su versión. Los hermanos Castillo cuentan que Fernando Díaz se los dio en la noche, en el departamento del abogado, en Ciudad de México. A este se lo habría dado Del Mazo, quién lo recibió de Gertz. La misma Cuevas fue a la reunión. Para entonces, la juez ya había ordenado su detención, pero la familia lo ignoraba. La renuncia de su abogado en septiembre les había dejado ciegos ante la justicia.

Esa misma noche, Díaz les entregó también copia de los cheques que Laura Morán había girado a su hija en 2015, cuando supo que Alejandro Gertz, que entonces era el rector de la Universidad de las Américas, las había denunciado. Díaz les dijo que el fiscal quería de vuelta el dinero. Al fin y al cabo, el testamento de Federico Gertz reconocía a su hermano como heredero único. EL PAÍS tiene copia del documento testamentario creado ante notario a la muerte de Federico Gertz que así lo acredita. El intermediario les dijo también que Gertz quería que Laura Morán renunciara a la pensión que le había dejado su pareja, 83.000 pesos mensuales.

En los días siguientes, Cuevas y sus hijos empezaron a juntar los objetos del avalúo. Ana Paula Castillo cuenta que la mayoría de objetos estaban en casa de su abuela, Laura Morán, que a la muerte de Federico Gertz se había trasladado a una casa más pequeña, en Lomas de Tecamachalco, en Ciudad de México. Otros estaban en casa de Cuevas, también en la capital. Lo primero que embalaron fueron los cuadros. En el listado aparecían 11, aunque hubo dos, dice Castillo, no encontraron. Uno era un “dibujo al crayón de Francisco Toledo representando un gallo”. De los que entregaron, los más valiosos eran un óleo de Jesús Guerrero Galván, que en 1984 costaba 540.000 pesos, y otro de José Chávez Morado, del mismo precio. Entre los entregados figuraba también un “dibujo a lápiz original de Diego Rivera representando dos niños jugando”, por un valor de 350.000 pesos.

En el proceso de búsqueda y embalaje de los objetos, la fiscalía de Ciudad de México detuvo a Cuevas. Era el viernes 16 de octubre. Los hermanos Castillo contactaron a Fernando Díaz y su esposa, Regina Castillo, prima de ellos. La pareja les sugirió que la detención respondía a la falta de premura en entregar lo exigido. En entrevista con EL PAÍS, Gertz ha negado que existiera cualquier tipo de negociación y ha señalado que este episodio responde a reparar el daño sufrido por él como víctima: “La reparación del daño en materia penal no es una negociación, es una obligación del delincuente y un derecho de la víctima”. Pese a las declaraciones del fiscal, ningún juez ha determinado de momento ninguna reparación del daño en este caso.

Durante el fin de semana, los hermanos acabaron de localizar y embalar los objetos. Algunos estaban en casa de su madre, otros en casa de la abuela. Entre las piezas de plata requeridas, los hermanos juntaron “un centro de mesa barroco”, que según el avalúo cuesta 532.000 pesos, “una sopera con motivos florales”, por 547.000, o “una salsera en forma de pato”, por 174.000 pesos. En total, el monto de los objetos de plata que entregaron ascendía a más de cinco millones de pesos.

A la vez, los hermanos localizaron parte de las “porcelanas, cristalería, tapetes y relojes” que había pedido el fiscal. Entre los objetos entregados, aparece un “tapete persa kirman imperial con gran medallón central”, cuyo valor asciende a 800.000 pesos, una “talla antigua de Goa del siglo XVIII representando al niño Dios”, por 300.000 o un “reloj en boulle rojo con ménsula para adaptar a la pared, siglo XIX, estilo Luis XV”, por 1.250.000 pesos.

Con todo embalado, los hermanos Castillo cuentan que un chofer de Díaz fue a la casa de su abuela en dos ocasiones, entre el 20 y el 23 de octubre. Acabado el episodio de las obras de arte, los hermanos y Díaz discutirían la carta de renuncia a la pensión de la abuela y el cheque por 3,5 millones de pesos que pedía Gertz.